Descubra el poder de una buena ducha, incorpore a su pareja y dote a la rutina diaria de una dosis saludable de erotismo. Jabone a su hombre, asegúrese personalmente de que quede “limpiecito” por todas partes, deténgase al final de la espalda. ¿Y usted, hombre? Use también el jabón, haga espumita y repártala en el cuerpo de su mujer, no escatime esfuerzos por cubrir toda el área, verá que rinde.


El baño diario es una costumbre más arraigada en esta zona del planeta que en el viejo mundo. Es un buen hábito y lo podemos aprovechar agregándole excitación. Así, además de limpio usted llegará a la oficina feliz.

Una relación sexual en la ducha puede ser ese pequeño detalle que haga más sabrosa su jornada. Es irrumpir en la rutina con dosis adecuadas de pasión, amor y conocimiento.

La ventaja de hacer el amor en la ducha radica en su amplia gama de posibilidades. Eso si, antes de irse a la oficina requerirá rapidez y algo de destreza, pero no se preocupe si al principio le resulta algo incómodo, seguro que con la práctica, se acomoda al espacio y hace de la cascada de agua sus mejor aliada.

Incluso, compartir la ducha sin tener una relación sexual es una valiosa oportunidad para el conocimiento mutuo, el diálogo corporal, pues estimula la intimidad.

También existe la posibilidad de que la ducha o el baño sean parte de un juego erótico con más tiempo y preparación, para eso habrá que elegir el momento, crear el ambiente. Para empezar, por ejemplo, use luces tenues, temperatura agradable, música, velas, olores.

Un dato: las mejores esencias para el baño con características afrodisíacas son el jazmín, la flor de naranjo, la rosa, el sándalo, cardamomo, Ylang-Ylang. Las esencias tónicas y estimulantes son el romero, hisopo, enebro y albahaca.

Si tiene problemas sexuales como impotencia, frigidez, eyaculación precoz, seguro que el baño en pareja puede ayudarle, porque estimulará su sexualidad y dará lugar a innumerables tipos de caricias que no ha descubierto todavía....¡Descubrirá que todo es posible dentro de una bañera!

Esto no quiere decir que el baño solucione nada, sólo que el agua y la intimidad de este cuarto tan especial de la casa, crea un ambiente lúdico que incrementa la sexualidad, abre un nuevo universo para relacionarse, conocerse y explorar el cuerpo del otro. Su mente conocerá nuevas sensaciones y así no sólo se concentrará en la penetración y consecución del orgasmo vaginal