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Un día, un padre llevó a su pequeño hijo a tomar un paseo por el campo con el propósito de mostrarle como vivía la gente pobre. Pasaron el día visitando a unos amigos campesinos, que era una familia muy pobre. Cuando regresaban del viaje, el padre le preguntó a su hijo, "¿Qué te pareció el paseo?" "Muy bueno, papá." "¿Viste cuán pobre es la gente?" le preguntó el padre. "¿De que hablas, papá?" replicó su hijo. Cuando el pequeño muchacho terminó, su padre quedó mudo. Su hijo añadió, "Gracias, papá, por mostrarme tanta riqueza y saber lo pobres que somos nosotros." ¿Acaso no es cierto que todo depende de como tú veas las cosas? Si tienes amor, amigos, familia, salud, buen humor y una actitud positiva hacia la vida... ¡lo tienes todo! No puedes comprar ninguna de estas cosas. Puedes tener todas las posesiones que el dinero puede comprar, pero si eres pobre de espíritu..., no tienes nada. |
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Que lindo cuentito y mejor es la enseñanza que da el nene a su padre... A veces uno no valora TODO lo que tiene y quiere tener más cosas, pero hay que saber uno puede tener todo el dinero del mundo pero si uno es pobre de espíritu, no tiene nada.
Besos